lunes, 19 de noviembre de 2012

Lo que nadie te dice

El embarazo debe ser, por mucho, la etapa más hermosa que tenemos la dicha de vivir las mujeres.

Eso de sentarte horas a acariciarte la barriga (que crece y crece y no tienes remordimiento) y pensar en tu bebé y su futuro o hasta cómo vas a decorar la habitación, es fabuloso. Todos te cuidan y te consienten. Tienes preferencia en todos lados y, probablemente, hasta un parqueo seguro.

Pero hay cosas que nadie te dice, fuera de los malestares y de los cambios de humor, es tanto lo que se esconde (aunque no hay dos embarazos iguales).

Lo primero es que, no importa lo fuerte que sean tus lazos de amistad, las cosas van a cambiar. No es el hecho de que está terminantemente prohibido el consumo de alcohol (porque habemos quienes salimos sin tomar una gota), es que estás cansada, te sientes mal, no tienes ánimo y, obvio, te vas distanciando. Cada quien coge su rumbo y, si tienes la suerte de juntarte con tus amigas, verás que estás totalmente perdida. Lo digo yo que llevo más de 15 años con las mismas amistades. Tu círculo de amistad pasan a ser las que tienen hijos y en su mayoría entienden por lo que estás pasando (GRACIAS A DIOS).

Tampoco te dicen lo agobiada que te sientes pensando en el futuro. Cualquier plan que tengas pasa a estar "en espera" porque no sabes cómo puede afectar la vida (básicamente las necesidades) de tu bebé. Te sientas, lo piensas, te preocupas, le pides fuerzas a Dios, sigues ansiosa, lo olvidas por un par de días y cuando vuelve a tu mente se repite el círculo.

Eres una incomprendida. Fuera de las amistades con hijos, nadie (absolutamente nadie) te entiende. Ni mujeres (por gracioso que sea, son las que MENOS), ni hombres... y en la mayoría de casos, como el mío, eso incluye a tu esposo (o pareja). Eso de estar llorando desconsolada y que tu esposo te diga "no me vas a dejar dormir?" EN SERIO!!! Tiene que ser lo peor que pueda pasarle a una mujer. He recibido boches porque, muy lejos de lo que pasa la mayoría de veces, yo lo único que quiero es estar con mi esposo, entonces lo asfixio y está mal. Me han hecho pasar malos ratos y malas noches solo por no entender que rayos me pasa. He deseado mil veces que Dios permita que los hombres sientan lo que es esto a ver si así logran ver las cosas con otros ojos.

Aprendes a ser mucho más cautelosa y ver bien el comportamiento de quienes te rodean, provocando que muchos pedestales caigan... hasta de quienes menos imaginabas. Y eso... es muy triste.

Esa frase "no puedes molestarte porque estás embarazada" debe ser la cruz más grande. Alguien te hace algo (o algo te pasa) y te guardas todo lo que sientes por eso, porque le hace mal al bebé. Pero después pasa otra cosa y vas acumulando tanto que, cuando explotas es en grande, encima de todo te preocupas por la salud del bebé y buscas en google que te asegura que SI! Estás deprimida! y lees que hay que medicarte y te pones peor. Que tu bebé puede ser autista y UFFFFF!!!! No señores, no es fácil. Para nada.

Lo mejor es que todavía no llego al punto donde la barriga se unirá a la lista.

Siento que mi embarazo no ha sido tan hermoso como pensé, pero no he dejado nunca de darle gracias a Dios por esta bendición que, ahora más que nunca, estoy segura que es parte de Su plan perfecto conmigo.

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